
Las noches al aire libre no deberían verse interrumpidas solo porque el clima se vuelve frío. El problema es mantener la temperatura constante cuando cambia el clima: un calentador que deja de funcionar debido al viento o la lluvia no solo hace que uno sienta frío, sino que también arruina el ambiente, obliga a todos a quedarse adentro y obliga a gastar más energía para compensar. Por eso hemos creado este calentador eléctrico resistente al agua, con clasificación IP65, para que pueda mantener una temperatura cómoda y constante, ya sea que esté celebrando una cena en la terraza o simplemente sentado bajo las estrellas.
¿Qué hay debajo de su carcasa? Este dispositivo funciona gracias a un elemento calefactor de infrarrojos, lo que permite que el calor llegue directamente a las personas y superficies, sin necesidad de esperar a que el aire se caliente. La clasificación IP65 significa que la carcasa y sus componentes internos están protegidos contra chorros de agua y polvo, por lo que la lluvia, el rocío y el viento no podrán detenerlo. Un tubo de cuarzo resistente protege el elemento calefactor. Basta con conectarlo a una toma eléctrica estándar de 13A, utilizando el cable de 1,8 metros, y listo. Un termostato integrado mantiene la temperatura constante, y la protección contra vuelcos corta la alimentación eléctrica si el calentador se mueve de su lugar.
Por qué este enfoque es sensato La vida al aire libre moderna requiere un calor eficaz, silencioso y sin complicaciones. El calor de infrarrojos es natural; calienta los hombros y las manos, ayudando a mejorar la circulación sanguínea y a relajar los músculos después de un día largo al aire libre. Como el calor llega exactamente donde se necesita, no es necesario exagerar con el uso del sistema para mantener cómoda una terraza, balcón o área de descanso en el jardín. Con la clasificación IP65, puede usarlo en condiciones climáticas cambiantes, sin tener que verificar el pronóstico cada cinco minutos ni cuidar constantemente el equipo.
Configuración y uso prácticos Dirija el calentador de manera que el haz de infrarrojos llegue directamente a la zona de asientos, sin que nada se interponga en su camino. Aunque está diseñado para uso en exteriores, no debe sumergirse completamente ni ser lavado con agua a alta presión. Evite que los chorros de agua afecten los controles y conexiones del dispositivo. Funciona mejor en lugares protegidos o moderadamente expuestos; en condiciones de viento muy fuerte, el calor se dispersa más rápido, así que considere usar una pantalla protectora contra el viento o optar por un modelo con mayor potencia. Conéctelo a una toma eléctrica resistente a las condiciones climáticas, y mantenga el cable alejado de zonas de tráfico. Así, podrá mantenerlo seguro y aprovechar al máximo sus beneficios.