
¿Pueden realmente los elementos infrarrojos soportar un turno de 10 horas?
Si manejas un horno de restaurante durante 10 horas al día, sabes que se trata de un entorno extremadamente difícil. Los elementos calefactores están constantemente luchando por sobrevivir durante cada turno.
Cuando la gente me pregunta si un tubo infrarrojo de calidad puede competir con las marcas más conocidas, les digo la verdad: no se trata de alguna “perfección mágica”. Se trata simplemente de los materiales utilizados y de cómo éstos resisten el calor.
La lucha contra las grietas
El problema con los elementos cerámicos es que convierten la electricidad en calor radiante. Puede parecer algo simple, pero la constante expansión y contracción que ocurre cuando se calientan o enfrían es lo que acaba con ellos.
Utilizamos compuestos cerámicos ricos en alúmena, porque no se dañan bajo ese tipo de estrés. Si la cerámica es barata o de mala calidad, el calor no se distribuye de manera uniforme. Eso es cuando surgen grietas, y es entonces cuando el elemento deja de funcionar.
El secreto para que un tubo doméstico dure mucho tiempo está en su cableado. Envolvemos la resistencia interna con mucho cuidado. ¿Por qué? Porque queremos evitar los “puntos calientes”. Un punto caliente es, en realidad, una sentencia de muerte para el elemento: allí es donde comienza siempre el fallo.
¿Podrá realmente durar?
Sí, un tubo doméstico puede soportar un turno de 10 horas. Pero hay una condición: debes asegurarte de que la potencia y el voltaje sean adecuados para tu horno.
La buena noticia es que la carcasa cerámica protege muy bien al filamento interno de los dos mayores enemigos de la cocina: la oxidación y la grasa.
Pero hay que ser realistas sobre los sacrificios que implica esto. Si intentas obtener una mayor densidad de calor, la comida se cocinará más rápido, pero eso supone una mayor carga para el hardware. Si fuerzas el tubo al límite durante 10 horas seguidas, se quemará. No importa si es de marca o no. Es solo física. El truco está en equilibrar el termostato para no dañar la propia carcasa cerámica.
Reemplazarlos
Lo mejor es que estos elementos son fáciles de reemplazar. Solo hay que conectarlos a los terminales existentes, encender el interruptor y listo: comenzarán a emitir calor de inmediato.
Dado que no pierden tiempo calentando el aire primero, notarás que tardarás menos tiempo en esperar a que el horno se caliente. Solo ten en cuenta verificar que tu cableado pueda soportar la corriente requerida. No querrás tener problemas con terminales derretidos en pleno servicio.