
Cómo usar correctamente las lámparas halógenas en una cocina automatizada
Si utiliza un horno comercial automatizado, probablemente sepa que las bombillas halógenas de onda corta infrarroja son la clave para lograr buenos resultados. No pierden tiempo calentando el aire que rodea los alimentos; simplemente dirigen toda su energía directamente a la superficie del alimento. Es instantáneo. Pero cuando se utilizan en líneas de producción automatizadas, ya no se trata solo de calentar los alimentos, sino también de controlar el tiempo exacto en que se realiza ese proceso.
El problema con la respuesta térmica
El problema es que las tubas halógenas tienen casi cero masa térmica. Alcanzan su velocidad máxima en milisegundos. Si su sistema de control es lento, la temperatura superará el valor deseado antes de que el sensor pueda detectarlo. Eso hace que los alimentos se quemen y se desperdicie mucho producto.
Para evitar esto, combinamos un controlador PID rápido con un relé de estado sólido (SSR). También utilizamos señales PWM de alta frecuencia. Esto mantiene la temperatura estable y constante, evitando así parpadeos molestos.
El aspecto hardware
En estos hornos, generalmente se utilizan bases de tipo R7 o SK15. Estas bases no sirven solo para facilitar el reemplazo de las bombillas. De hecho, mantienen estable la tuba de cuarzo, evitando que se agriete debido al calor. Utilizamos cuarzo de alta pureza, ya que permanece transparente. Nada peor que tener una bombilla que se vuelve turbia después de unos pocos cientos de usos.
El compromiso que debe tomar
Es tentador aumentar la potencia para obtener una mayor densidad de calor. Claro, el tiempo de cocción disminuye. Pero hay un problema: cuando se aplica tanta energía en un espacio reducido, la temperatura ambiental alrededor de los cables y sensores aumenta drásticamente. Si no se utilizan cables resistentes al calor, su aislamiento se derretirá, lo que causará cortocircuitos y dejará todo el sistema inoperativo. No vale la pena correr ese riesgo.
Cómo reemplazar las bombillas sin problemas
Cuando sea necesario reemplazar las bombillas, simplemente asegúrese de que la tensión y la potencia sean las mismas. Si utiliza una bombilla de 230 V en un circuito de 110 V, nunca alcanzará la temperatura suficiente para cocinar. Por otro lado, sobrevoltar la bombilla puede dañar su filamento de inmediato.
Un último consejo: revise si hay acumulación de carbono en los conectores antes de conectar todo. Solo toma dos segundos, pero le ahorrará problemas futuros relacionados con arcos eléctricos.